Bebé prematuro que nació del tamaño de una lata de refresco, ha logrado sobrevivir y pasó la navidad junto a su familia.

30 Dic, 2017

Una familia Missouri logró tener el mejor regalo de navidad, cuando su bebe que nació prematura, con apenas 21 semanas y 6 días, pudo estar en casa para el día del nacimiento del niño Jesús.

La pequeña Eliora Schneider nació a un día de cumplir las 22 semanas gestación, en el pasado mes de junio, con un peso de tan sólo 13.6 oz, el tamaño de una lata de refresco.

Su madre Robin tuvo un embarazo normal, durante las primeras semanas, tal como fue con su primer hijo. Se suponía que Eliora, a quien llamaban cariñosamente  Ellie nacería después  del primero de noviembre.

La joven y su esposo Joel, asistían periódicamente a las consultas prenatales, y todo marchaba según lo esperado hasta la semana 18.

En un ultrasonido de rutina, los doctores detectaron algo realmente preocupante. El cuello uterino de Robin se estaba acortando, lo que lo convertía en incompetente para mantener el embarazo.

Generalmente, las mujeres poseen su cuello uterino cerrado. A medida que el embarazo avanza, el cuello debe acortarse y reblandecerse para que el bebé pueda salir por canal de parto.

Esto es lo que ocurre bajo condiciones normales, pero en algunos pocos casos y por razones casi siempre desconocidas, el cuello se acorta demasiado pronto, lo que impide que el bebe pueda mantenerse dentro del útero.

Los doctores realizaron un cerclaje cervical, un procedimiento que consiste en la colocación de un dispositivo pequeño con forma de anillo para que ocluya el cuello y evite un parto prematuro.

Sin embargo, dos semanas después, Robin fue ingresada  al Hospital St Luke en Kansas City puesto a que presentaba dolor, y a que rompió fuente, de forma extremadamente prematura.

Esto le ocasiono una  infección, que ameritó la colocación de antibióticos por via intravenosa.

A pesar de que se le indicó reposo absoluto, no había nada mas que pudiera hacerse tanto ella como la bebe, se encontraban en peligro y aunque aun le faltaban mas de 18 semanas, inició el trabajo de parto.

Luego de dos horas y media, Robin dio a luz a la pequeña Ellie. Su peso fue de 13.6 oz y su talla de 10.4 pulgadas. Los padres solo pudieron verla un segundo, ya que de inmediato fue trasladada a  a la unidad de UCIN.

Tras varias semanas en cuidados intensivos, la pequeña Ellie fue dada de alta justo a tiempo para encontrarse en su hogar para el día de Navidad.

“La Navidad es un momento tan especial del año. Se trata de un bebé y su nacimiento, y somos muy afortunados de tener nuestra propia niña en casa para celebrar la temporada” dijo Robin emocionada. “Realmente es un milagro navideño”.

“Ellie era como este pequeño pájaro. No había desarrollado ninguna grasa corporal por lo que pudimos ver todas sus venas: su piel era como papel de pergamino y sus brazos y piernas eran tan pequeños y huesudos” cuenta Joel.

Ambos padres se encuentran plenamente agradecidos y aseguran que en ningún momento perdieron la fe en su pequeña, y cada minuto oraban por su recuperación.

Tal parece que sus oraciones fueron escuchadas…