Científico afirma que podemos detectar vida alienígena similar a nosotros por la cantidad de basura espacial.

14 Mar, 2018

La basura espacial o chatarra espacial es el conjunto de todos los objetos artificiales que orbitan la Tierra sin ninguna utilidad. Este concepto nació el 4 de octubre de 1957, cuando la URSS lanzó el primer satélite artificial, llamado “Sputnik 1”. Desde entonces más de 4.200 lanzamientos han ido ensuciando la órbita terrestre.

El espectro de desechos es inmenso, va desde grandes restos de cohetes hasta pequeñas partículas de pintura. La Agencia Espacial Europea estima que un 52% de los objetos que orbitan la Tierra son naves que se han quedado obsoletas, restos de cohetes y otros objetos desprendidos durante las misiones espaciales.

Según el New Scientist “La basura espacial de una civilización puede ser el tesoro espacial de otra. Especies con avanzada tecnología en mundos distantes podrían ser descubiertos por los satélites y por los desechos espaciales que orbitan sus planetas”.

Recientemente, la Universidad Cornell, EEUU, publicó un artículo del astrofísico Héctor Socas Navarro donde presenta una nueva forma de detectar la presencia de civilizaciones moderadamente avanzadas en otros planetas.

Socas sugiere aplicar el método llamado “fotometría de tránsito”, para descubrir exoplanetas y buscar tecnología alienígena. Cuando un exoplaneta transita su estrella anfitriona, bloquea parte de la luz de la estrella.

Él piensa que una especie alienígena podría colocar satélites, estaciones espaciales, paneles solares y otros objetos en una órbita geoestacionaria alrededor de su planeta, al igual como lo hacemos nosotros, y si esta órbita crece rebosada de basura colectiva, llamada “Clarke Exobelt” (CEB), podría usarse para detectar civilizaciones alienígenas distantes.