El vientre de esta niña empezó a hincharse de una manera increíble. Con solo 7 meses lucia como si estuviera embarazada.

9 Abr, 2018

Cuando Karen Rodas y Paul Rybkin tuvieron un bebé en el 2013, este murió a tan solo 36 horas de haber nacido. El pequeño, Nathanial, había nacido aquejado de una extraña enfermedad llamada PKD, que ocasiona insuficiencia hepática y renal. La pareja era portadora de la misma, lo que significaba que se la podían transmitir a cualquier hijo que tuvieran en el futuro.

Aun así lo intentaron una vez más hasta que nació Maddie, su segunda hija. A las veinte semanas la niña fue diagnosticada con PKD y su abdomen comenzó a hincharse de manera increíble. Los médicos informaron que necesitaba un trasplante de riñón.

Con solo 7 meses, Maddie lucía como si estuviera embarazada.

Por fortuna su padre, Paul, era compatible y el trasplante pudo hacerse con éxito. Hoy, Maddie puede llevar una vida normal y feliz, aunque los médicos no descartan que pueda necesitar otro riñón en los próximos 25 años.

Ojalá todo salga bien para ella.