Esta mujer fue esterilizada a la fuerza por el gobierno japonés. Ahora no puede tener hijos.

10 Abr, 2018

Cuando tenía 16 años, Junko Iizuka, una muchacha con ligero retraso mental, fue engañada por el gobierno de Japón. Le comentaron que sería parte de un experimento que mejoraría su calidad de vida y la raza de los japoneses. Sin explicarle nada la llevaron a un hospital donde fue intervenida y al despertar, supo que le habían ligado las trompas de Falopio. La cirugía era irreversible y nunca podría tener hijos.

La realidad era que Junko había sido víctima de la Ley de Protección Eugenésica, una medida que dictaba que todas las personas con deficiencias mentales debían ser esterilizadas para no malograr su descendencia.

Entre 1948 y 1996, unas 25,000 personas fueron esterilizadas sin su consentimiento.

A causa de su esterilización, Junko no ha podido ni siquiera encontrar una pareja romántica, pues los hombres la abandonan al saber de su infertilidad.

Hoy, Junko es activista y busca que más personas como ella que fueron vulneradas en la década de los 90, se unan para exigir al gobierno una disculpa pública y una compensación.