Esta pareja de ancianos fue traicionada por su propio hijo, les robó la casa y los echó a la calle.

12 Abr, 2018

Cuando Miguel Ramirez y Teresa Coyoy decidieron poner la casa que tenían a nombre de su hijo para asegurar su futuro, no sospecharon la clase de traición que iban a sufrir a manos de él. El joven los echó de la vivienda sin ningún remordimiento, dejándolos en la calle y obligándolos a vivir en las más tristes condiciones.

El matrimonio octogenario de Guatemala tuvo que construir una choza en el monte con maderas y desperdicios.

Allí no contaban con luz, agua o las condiciones higiénicas necesarias para subsistir dignamente.

Tenían que alimentarse de hierbas y frutos que se encontraban en la montaña.

En invierno intentaban hacer una fogata para protegerse del frío, más no era suficiente.

Teresa, entre lágrimas, contó que pensaban que iban a vivir con su hijo, pero este incluso llamó a la policía para echarlos de su propia casa.

Aunque las autoridades locales intentaron hacerlo entrar en razón, no fue posible apelar a lo legal para ayudarlos.

La pareja vivió de esta forma miserable hasta que un hombre llamado Valentín Bautista, se enteró de su situación y les regaló un pequeño terreno.

Ahí tenían baño y un sitio donde cocinar y pasar la noche.

Luego los vecinos recolectaron dinero para volver a hacerles una casa.

Gracias a estas buenas personas, hoy Miguel y Teresa pueden vivir con dignidad de nuevo.

De su hijo nada se sabe, pues luego de vender su casa por 8,000 dólares desapareció de la comunidad.