Los médicos quedaron atónitos al descubrir que este paciente no tenía la mitad de su cerebro.

19 Mar, 2018

En Irlanda del Norte, los médicos de una clínica de Causeway en Coleraine se quedaron perplejos al examinar a un paciente de 84 años de edad, quien había llegado quejándose de sentir malestares desde hace pocos meses, además de cierta debilidad en su pierna y brazo izquierdos. No fumaba, bebía, ni tenía malos hábitos, y como las revisiones generales revelaran un buen estado de salud, los doctores decidieron practicarle exámenes más específicos.

La resonancia magnética y tomografía demostraron algo insólito.

Finlay Brown, médico a cargo del chequeo, descubrió un hueco de aire en la mitad del cerebro del hombre.

Si bien esto puede ocurrir cuando alguien tiene una lesión en la cabeza, el anciano no había sufrido ningún accidente, por lo que el fenómeno era inexplicable.

Al final, dicho hueco resultó ser un tumor benigno que no ponía en riesgo su vida. El mismo había sido ocasionado por los pequeños accesos de aire que el paciente inyectaba en su cerebro, al toser o estornudar, y que se fueron acumulando ahí. Aunque los médicos le aconsejaron operarse, él decidió negarse y volvió a casa sintiéndose mejor.