Los Turpin estaban por irse de la ciudad y dejar encadenados a sus hijos.

20 Ene, 2018

El mundo se conmocionó al descubrir que 13 niños y jóvenes, de entre 2 y 29 años, habían permanecido encadenados y entre sus propias heces, dentro de la propiedad de David y Louise Anna Turpin, en su casa de la ciudad de Perris, Estados Unidos. Hoy, se sabe que ambos estarían planeando dejar la ciudad antes de destaparse su crimen; no se sabe si definitivamente, ni mucho menos si llevarían a sus hijos con ellos. Todo parece indicar que no.

El día anterior a su arresto, los Turpin pasaron a despedirse de uno de sus amigos.

Planeaban hacer un viaje, por lo que pasaron a despedirse de uno de sus allegados, quien nunca sospechó nada.

“Los vi alrededor de las 7 u 8 pm del sábado”, confesó el amigo del matrimonio, “no dijeron a donde iban o cuando. No lo podía creer cuando vi las noticias dos noches después”.

Un amigo del matrimonio afirmó que los Turpin estaban por dejar Perris.

Hasta el momento, no se han dado más explicaciones sobre el atroz cautiverio al que estos niños fueron expuestos por años.