Madre vive una terrible experiencia cuando su pequeña hija recibe un fuerte golpe de calor.

18 Mar, 2018

Jennifer Abma y su pequeña hija Anastasia, estaban disfrutando de unas lindas vacaciones de verano, y como cualquier madre, siempre estaba atenta de que su pequeña evitara exponerse por mucho tiempo bajo el sol.

Un día normal y propio de la época de verano, hacía mucho calor, y en la tarde la niña fue a dormir una siesta. El descanso de la pequeña Anastasia se prolongó por varias horas, cosa que no era normal, entonces Jennifer fue a despertarla, pero se encontró con una gran sorpresa.

Jennifer se acercó a la pequeña y al intentar despertarla, sintió que Anastasia tenía su cuerpecito muy caliente, estaba enrojecida, y totalmente empapada de sudor, que hasta la cama había humedecido. Además, al querer moverla, se dio cuenta que estaba inconsciente.

Todo esto alarmó a la madre, y en seguida llamó a la ambulancia. Al llegar los paramédicos, comenzaron a tomarle sus signos vitales, y entre los valores encontraron que la pequeña tenía los niveles de azúcar en 1,2 cuando lo normal era mayores a 4. La causa había sido por la temperatura tan alta que había dentro de la casa.

Afortunadamente la pequeña Anastasia se pudo recuperar de esa crisis. A partir de esa terrible experiencia, Jennifer envió un mensaje por las redes sociales, donde llama la atención a los padres para que estén atentos.

La publicación de Jennifer dice: “Este fue el momento más aterrador que he podido imaginar. Esto es un golpe de calor severo. No hay nada más aterrador que no ser capaz de despertar a tu bebé. Esta es una prueba clara de que un niño no necesita estar bajo el sol”.

Esta experiencia demuestra que no solo debemos evitar exponer de manera prolongada al sol a nuestros pequeños, sino controlar la temperatura de los ambientes donde ellos se encuentra