Sobreviviente de anorexia relata como estuvo al borde de la muerte cuando se sintió diferente de los demás por ser más alta que los chicos.

9 Mar, 2018

Leana Dennis, de Forest Town, Notts, desarrolló una enfermedad que empezó en la escuela, donde se sintió diferente de los demás por ser más alta que los chicos, y como no pudo cambiar su estatura lo hizo con su peso.

Esa situación empeoró en 2016, cuando Leana se fue de su casa y comenzó a tomar estudios de fotografía. Al tratar de equilibrar sus estudios con el trabajo de camarera por las noches, y un viaje diario de dos horas, Leana comenzó a cansarse sin tener tiempo para comer, llegando a restringir severamente su ingesta de alimentos a solo 200 calorías por día.

Wendy y Neal Dennis, sus padres, cuando vieron a Leana de regreso de la universidad a su casa, la llevaron a un médico donde le diagnosticaron “anorexia”, y enseguida ingresó al hospital.

Los hábitos alimenticios de Leana fueron monitoreados, pero ella obsesionada por las calorías, hacía ejercicio cinco veces al día para quemarlas.

Siete meses después, fue dada de alta y continuó trabajando con personal médico en el hogar.

Leana Dennis, de 19 años, ha vuelto a tener un peso saludable y trabaja con un entrenador personal para ejercitarse y alimentar su cuerpo con frutas, verduras y pasta.

Leana espera asistir en septiembre a la Universidad de Falmouth, para estudiar animación, además de volver a disfrutar de bucear y nadar.

Leana dice “Me encanta la ropa y trabajar en New Look me ha dado un gran impulso de confianza, puedo ver a personas de todas las formas y tamaños y ahora sé que todos son hermosos, independientemente de cómo se vean”.

“Si hubiera seguido el camino por el que iba, definitivamente habría muerto, estaba al borde de la muerte y ni siquiera lo sabía. Sin la ayuda de todos, sé que no estaría aquí hoy”.

Si observamos una perdida de peso considerable, hay que pensar en la anorexia y tratarla como lo que es: una condición de salud mental.