Un hombre en China, se niega a acudir como donante al trasplante de médula ósea de su hija con cáncer de sangre.

22 Dic, 2017

Una adolescente de 18 años, con cáncer terminal, se encuentra luchando desesperadamente por su vida, luego de que su padre biológico no apareció como donante de medula ósea para salvarla. Los doctores aseguran que en su condición, podría morir en menos de 3 meses.

La estudiante  universitaria Xinxin de 18 años, fue diagnosticada hace 3 meses, con leucemia (cáncer de sangre), en un estado tan avanzado, que amerita un trasplante de medula ósea de manera extremadamente urgente.

Los médicos recibieron a la chica en el  Hospital Popular de Henan en Zhengzhou, en donde realizan quimioterapias paliativas, para evitar la propagación de la enfermedad, mientras logra realizarse el tratamiento definitivo.

El doctor Bai Yanliang, jefe del departamento de hematología del hospital explicó “El mejor tratamiento es un trasplante de médula ósea, y será mejor que lo haga con los miembros de su familia”, ya que existen mayores probabilidades de aceptación por parte del receptor.

Los padres de Xinxin, se separaron cuando ella tenia 5 años, por lo que ella vive ahora con su madre, su hermanito y su padrastro.

La madre de la joven explica, que debido a que ella es e portadora del virus de la hepatitis B, no puede ser su donante, y su hermanito mejor, tampoco puede hacerlo debido a que tiene bajo peso, por lo que su única esperanza es su padre.

El hombre aceptó sin ninguna objeción ser su donador, y se sometió a una prueba de médula ósea la cual mostró un 90 por ciento de compatibilidad con la de su hija.

Todo estaba hecho, el trasplante fue programado, pero el hombre nunca llego al hospital.

Ahora la joven, continua sometiéndose a quimioterapias para aliviar un poco sus dolencias, y para tratar de enlentecer el proceso de progresión de la enfermedad, sin embargo los doctores  afirman que solo le quedan un par de meses de vida, sin el trasplante.

Mientras tanto, la chica se debate entre la vida y la muerte en la cama de un hospital, en espera de que su padre aparezca.