Una extraña enfermedad le deformó el rostro, pero gracias a un tratamiento conoció su verdadero aspecto.

3 Abr, 2018

Entre los miles de niños que nacen a diario, siempre existe un mínimo porcentaje que debe lidiar con enfermedades congénitas, para las cuales por desgracia aun no existe una cura concreta. No obstante, muchas de ellas si cuentan con tratamientos que pueden mejorar en mucho la calidad de vida de los afectados. Es el caso del niño que vas a ver a continuación, cuyo nombre no fue difundido por cuestiones de seguridad.

Este pequeño nació con el Síndrome de Crouzon, una condición que impide que los huesos del rostro y el cráneo crezcan con normalidad.

La fusión de estas malformaciones provoca características físicas como la hipoplasia maxilar, ojos saltones y un mayor volumen de la cabeza.

Fue Alexander Stratoudakis, médico del Centro Craneofacial Helénico, en Grecia, quien sugirió una cirugía correctiva para implantar un dispositivo llamado “distractor osteogénico”, que estabilizaría los huesos de su cabeza.

Gracias a la intervención, el niño no solo pudo mejorar su aspecto, sino también su capacidad de visión y para respirar.

Muchas de estas operaciones pueden implementarse desde una edad temprana, para que los niños crezcan en mejores condiciones de salud. ¿Qué piensas de su nuevo rostro?